Menú de pasos en La Revolución Lucas Galán

Escrito el 3 Enero 2016, 11:47pm en Reseñas

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Menú de pasos en La Revolución Lucas Galán

Aprovechando esa falsa sensación de vacaciones que me dio los fines de semanas largos producto de las fiestas fui de paseo a conocer La Revolución Lucas Galán. Este es un antiguo comedero del centro de la ciudad que ahora está bajo el control de Lucas y al que le está aportando su impronta gourmet.

La Revolución Lucas Galán está ubicado en un viejo caserón en 27 de abril 633. Un caserón que desde el momento en que tomó el control Lucas a la fecha se mantuvo en refacciones para ponerlo a punto que todavía le quedan cosas por hacer. Por ejemplo, al momento de visitarlo yo, el 2 de enero con una temperatura superior a los 35° no le funcionaba el aire acondicionado. Pese a que la gente del lugar me explicó lo sucedido y a que pusieron varios ventiladores para paliar la situación, sinceramente encarar un menú de siete pasos con vino con 35° de temperatura no es tan sencillo como parece. El resto de los aspectos están correctos, la sala está bien, salvo los baños que cuentan con una correcta higiene aunque sin papel en el de mujeres.

Para ser sincero fui para conocer el lugar, probar algún plato y terminar el sábado. Pero ese día solo ofrecían menú degustación de 5 o 7 pasos. Como la diferencia entre ambos era solo de $20 elegí el menú degustación de 7 pasos por $410. La carta de vinos es cortita y concisa, va en un rango de los $145 a $580 por botella y no tiene opción de vino por copa. Pedí un malbec Gran Delirio de Bodega Familia Scotti($165).

Menú de pasos en La Revolución Lucas GalánLa degustación en La Revolución Lucas Galán comenzó con (no recuerdo los nombres de la carta, escribo como lo recuerdo) Jabalí con reducción de frutos rojos y siguió con Pavita con puré de calabaza especiada con canela, Pechuga de ave ahumada con puré de manzana y zanahoria mini, Granita de limón con jengibre, Roll de cabrito (con los riñoncitos adentro) con cous cous y dátiles. El postre fue Parfait de espumante, helado de damasco, damascos y rocas de chocolate blanco. En líneas generales todo estuvo muy bien, con el pico más alto en el jabalí que  se llevaba muy bien con la salsa y el más bajo sin dudas fue para el pollo que estaba muy fuerte con un gusto un tanto amargo.

Un tema para destacar es la buena atención, desde la moza hasta los cocineros que sirvieron y explicaron cada plato de la cena. Algo que para un curioso como yo suma un puntito y me ahorra tener que hacer las preguntas.

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Finalizada la cena trajeron Te verde con lavanda y cedrón y mini macarrones riquísimos. Tras pedir la cuenta nuevamente se acercó la moza a mi mesa, esta vez con Licor de huevo casero para poner fin a una cena que Nadia Haron calificó en mi cuenta de Instagram como pantagruélica.

El restaurante La Revolución Lucas Galán está muy bien, la propuesta gastronómica también y hasta aceptan tarjetas, es sin dudarlo, un restaurante al que pienso volver a visitar en Córdoba. Cuando arreglen el aire acondicionado.

 

El Papagayo Restaurant vuelve a subir la vara en Córdoba

Escrito el 10 Mayo 2015, 02:54pm en Reseñas

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Si les dijera que en Córdoba podemos comer de un equipo de gente que llegó de trabajar en restaurantes con dos y tres estrellas de la Guía Michelin en Francia, Dinamarca y otros países pero que para ello deberíamos ir a un lugar de poco más de 2 metros de ancho en plena zona de oficinas del centro de la ciudad, alejado de los polos gastronómicos de moda ¿qué pensaría?
Seguramente pensarían que se trata de un disparate o de un chiste largado adrede en Twitter con el fin de cruzar chascarrillos. Lo cierto es que El Papagayo Restaurant (re)abrió sus puertas luego de algunos años de ausencias durante los que Javier Rodriguez, chef propietario, viajó a Europa a perfeccionarse.

La re-apertura de El Papagayo Restaurant se dio tras infinitas idas y vueltas en un proceso que llevó más de doce meses. Lo cierto es que finalmente «levantó las persianas» y comenzó a operar con una propuesta impecable desde lo gastronómico y muchas clavijas que ajustar desde lo operativo.

El Papagayo Restaurant funciona en Arturo M. Bas 69, en lo que tiene que haber sido un pasillo para conectar la calle con el pulmón de manzana, un terreno de apenas poco más de 2 metros de ancho y, a ojo de buen cubero, unos 40 de fondo. Cuenta con una estética pensada hasta al mínimo detalle, materiales y materia prima seleccionada en el exterior o desarrolladas a medida para lograr los sabores, texturas y, básicamente, la experiencia que Javier Rodriguez y equipo desean transmitir a quienes lo visiten. El salón es sumamente intimista, cuenta con capacidad para 24 cubiertos y se agregarán 10 más cuando inaugure una de las materias pendientes que tiene, un espacio reservado en la parte superior del local. Los pendientes en términos de infraestructura y cuestiones que hacen a la operaciones no son pocos, hoy están trabajando sin terminar la cava por lo que al pedir el vino para el postre hizo que la moza demore ya que no lo encontraba y luego vuelva a demorar para poder bajarle unos grados de temperatura. Tampoco disponían de medios de pago electrónico, se suscitó un problema en la mesa de al lado que no entendí si se debió a una falta de mobiliario o a un error en la toma de reservas que obligó a dos comensales a dar inicio a su cena de parados junto a la puerta y luego a retirar una mesa y dos sillas a otros que ya estaba acomodados pero que terminaron encimados contra la pared (luego les volvieron a cambiar las sillas retirando las de plástico y dándoles de madera). Todas desprolijidades que no deben permitirse en un restaurante de este nivel. El local no tiene Wi-fi. Pero la peor de las falencias detectadas en mi vista a El Papagayo Restaurant es una falla en el tiraje del horno a leña que llenó de humo el salón haciendo que mi ropa salga con olor cual si fuera que cené costeletas en un parador en plena ruta. Demás está decir que esos son puntos que Javier Rodriguez tiene presentes y por los que se disculpó por adelantado aclarando que la solución estaba en marcha pero, tal como nos enseñó la película Home Alone, debo decirle “yo te creo, pero mi metralleta no”.

La propuesta gastronómica de El Papagayo Restaurant es impecable. Cada puntito de color en el plato, cada firulete fue pensado para estar allí, fue realizado con materia prima de calidad y, lo mejor, con técnica. Todo está medido, todo está pesado, todo está controlado y correlacionado con algún otro sabor, nada cae al plato por azar. Javier recorre las mesas sirviendo y explicando personalmente cada plato, su forma de elaboración y porque cocinan solo en horno a leña en lugar de hornos de precisión. El Papagayo Restaurant utiliza solo horno a leña para plantearse el desafío como profesionales de alcanzar este nivel de calidad y de estandarización en los platos pero cocinando de una forma no automática, apoyándose en la experiencia y el criterio de los cocineros.

El-Papagayo-Restaurant_0006La carta es escueta, no vi opción de menú degustación (no me pregunten por qué, pero creí que tendrían), cuatro entradas, cuatro principales (Pollo, Vaca, Verduras y Pescado) y tres postres. Pedimos un vino malbec Petit Fleur ($195) de Bodega Monteviejo mientras leímos la carta y probamos chipa, salame y zanahorias deshidratadas con una crema de cilantro y cacao. Luego unas rodajas de pan con manteca ahumada con madera de manzana y sauce para dar paso a la cena que en mi caso arrancó con una Mollejas asadas, pimientos, gremolatta y limón crocante ($95) (Tip: lo realizan ahumando el limón, luego se procesa completo y se mezcla con fécula de mandioca para luego pasar por la deshidratadora). El principal fue Bife de chorizo a las brasas, papas cremosas, lengua a la vinagreta y berenjenas ($210) que también estuvo muy bien. Para despejar dudas en la mesa pedimos 3 puntos de cocción distintos y que fueron servidos de manera correcta. Al momento del postre pedimos un nuevo vino, Laborum rosado de malbec de Bodega El Porvenir ($165) y los tres postres de la carta Torta en Sartén, ciruela, helado de vainilla ahumada y miel, y leche crocante ($80), Tereré($80) que no es la infusión norteña sino un postre con crema de yerba mate y en mi caso Chocolate y Maní ($80). Todos muy buenos acompañando el nivel anterior aunque a mi juicio la vedette fue el Tereré.

El Papagayo Restaurant llega sin dudas para subir la vara con que se mida a los restaurantes en la ciudad o mejor dicho para apuntalar el trabajo que viene realizando su hermano República restaurant. No tengo duda que los pendientes en materia estructural se irán solucionando a la brevedad porque, como bien reza el dicho, “andando el carro se acomodan los melones“…

Il Forno di Marco una nueva pizzería llegó a Córdoba

Escrito el 4 Mayo 2015, 09:23pm en Reseñas

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Córdoba no tiene buenas pizzas, ni pizzerías. Tampoco es tarea sencilla encontrar una pizzería que se caracterice por atender bien a los comensales. Fue por eso que al instalarse en la ciudad una opción aceptable, a la que daba gusto acercarse como cliente el dato corrió como reguero de pólvora. Todos fuimos a ver de que se trataba y allí pudimos probar las pizzas de Marco Tebaldipizzaiolo en La Trattoría. Luego la sometimos a evaluación de un rígido jurado compuesto por ocho incorruptibles y nuevamente mantuvo una buena performance, resultó segunda entre las mejores pizzas de Córdoba y con la mejor relación entre precio y calidad.

Las vueltas de la vida hicieron que Marco se ausente de Córdoba por dos meses, que esos dos meses se conviertan en quince y que le perdamos el rastro a nuestra pizzería de cabecera. Pero un día Marco volvió y así fue que nació Il Forno di Marco.

Il Forno di Marco

Il Forno di Marco es la re-conversión de aquella pizzería pop-up de la que tanto les hablé. Esta vez ubicada en Antonio del Viso 295 en un amplio local de barrio Alta Córdoba que permite ostentar el horno hecho a medida en el centro del salón, cuenta con unas 20 mesas y la cordial atención de María. La carta se compone de 63 variedades, las mismas que en La Trattoria, 6 postres y el rango de precio es de $110 a $287.

Il Forno di Marco - CórdobaFui un domingo, al día siguiente de la inauguración, pedí Ruculona ($72, ½ pizza) y Exhagerada ($83, ½ pizza), una cerveza ($40) y de postre un Tiramisú ($40) para compartir. Il Forno de Marco cuenta con la cocina a la vista para traer transparencia a la elaboración de producto de alta calidad, híbridos entre la tradicional pizza italiana y la argentina, con abundante cantidad de queso y servida entera para no arruinar la estética al cortar. Marco conoce a la perfección las características de ambas pizzas, las diferencias entre las de Il Forno di Marco y las pizzas italianas no son casuales.

Al momento del postre María aclara que el Tiramisú estaba recién elaborado por un familiar dejándonos de esta manera sin más alternativas que pedirlo y probar si realmente estaba bueno. Efectivamente, el postre estuvo muy bien y mantuvo el nivel de la pizza, el caballito de batalla de Il Forno di Marco.

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Los productos de Il Forno de Marco son caseros, hechos a pulmón y con sabores muy bien logrados que sin dudas son dignos de recomendar. Vayan a probar y luego me cuentan.

Parrilla Los Robles en San Luis

Escrito el 7 Septiembre 2014, 12:08pm en Reseñas

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Los Robles en San Luis

“Los Robles” fue la respuesta que dieron todas las personas a quienes pedí recomendación sobre donde cenar en San Luis. Todos agregaron un Plan B pero nadie dudó en recomendar en primer lugar a este restaurante. Como no podía ser de otra manera, hacia allá fui.

Los Robles en San LuisEl restaurante parrilla Los Robles funciona en una gran casona de calle 9 de julio 947. Al ingreso cuenta con un salón para comercialización de vino y una reservado, luego una sala de espera con sillones y mesa para tomar algo y finalmente un enorme salón correctamente acondicionado. Caí, como siempre sin reserva, a un salón casi repleto pero por suerte pude conseguir lugar. Al fondo, bien al fondo pero un lugar al fin.

Ya apostado en mi mesa, el mozo trajo la carta y una crema roquefor y parmesano para untar en pan o grisines que hizo más liviana la espera. Luego de repasarla un par de veces, tome la decisión Trucha a la Vembenier [$94] con vino blanco 3/8 que no recuerdo el nombre pero fue la sugerencia del mozo [$51].

Los Robles en San Luis

Al preguntar por algunos platos el mozo que siempre se mostró amable y bien predispuesto respondió “No lo se, soy nuevo, pero no se preocupe porque tengo un machetito. Ya se lo leo“. Así fue que con total sinceridad, apoyado en su “machetito” respondió todas mis dudas.

El tiempo pasó, la trucha estuvo muy bien [vamos, con manteca, vino y alcaparras acompañado de papas al natural no hay mucho margen para el error], dio ganas de seguir pero el cansancio me ganó y no pude quedarme a pedir postre. Así que tuve volver al hotel a dormir.

Al momento de pagar noté que no disponía de efectivo por lo que la cuenta iba a ser cancelada con débito. Hasta acá todo bien pero, ¿y la propina? ¿y la propina para el amable y bien predispuesto mozo? Ante la imposibilidad para dejarle la correspondiente propina a Esteba, mozo 3 según reza la factura, le ofrecí que me descuente un importe de la tarjeta de débito como lo hice en cada restaurante donde comí en Chile [el importe que ofrecí fue mayor al 10% para que cubra los gastos financieros de la transacción]. Pero Estaban no accedió, repitió que era nuevo en el rubro y que si yo me había sentido bien atendido para él ya era suficiente, por lo que me retiré con la convicción de volver a probar algunas cositas que leí en la carta y a saldar mi deuda.

Cocina peruana en Huarike

Escrito el 28 Julio 2014, 10:41am en Reseñas

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Cocina peruana HuarikeBastante se habló en estme blog acerca de lo noble de la cocina peruana, de como presentó un crecimiento exponencial en los últimos años y de como me gustó todo lo poco que pude probar. Es por eso que cuando me recomendaron el restaurante Huarike lo puse en mi listita de pendientes para ir a conocer apenas se me presente la oportunidad. Pero Huarike no acepta pagos con tarjeta por lo que todo se demoró un poco más.

Huarike Resto Bar es un pequeño reducto sin grandes aspiraciones desde lo estructural, ubicado en una zona no muy amigable para caminar de noche pero, si, con buena accesibilidad si uno llega en auto ya que se encuentra en Av. Humberto Primo 882. Huarike tiene espacios reducidos pero una muy buena vista a la costanera y, lo mejor, una atención informal pero que te hace sentir como en casa, algo bastante difícil de encontrar en la ciudad de Córdoba. Otro aspecto a destacar es que pese a tener un baño muy pequeño se encontraba con una correcta higiene, un detalle que no todos los restaurantes tienen en cuenta hoy por hoy. Desde los cuarteles de Mis Fotosecuencias preferimos entrar a un baño pequeño, con piezas básicas y sin diseño pero en el que se sienta olor a limpio, no tenga restos en el piso ni otros aspectos desagradables que suelen verse en algunos establecimientos gastronómicos cools.

Luego de acomodarme en la mesa la persona que atendía me sirvió una cerveza (entre $25 y $40) fresca para tomar y “canchitas“, un snack hecho con maíz típico de la gastronomía de Perú. La carta es escueta por lo que unos segundo bastan para tomar la decisión acerca de que vamos a ordenar, en este caso Papa a la huancaína ($30) para compartir y Pescado sudado ($70) como principal. Fue mi primera vez probando ambas opciones por lo que no puedo agregar mucho, solo decir que a mi juicio estuvieron muy bien.

La cena se acompañó con una Jarra de chicha morada ($30), una bebida elaborada a base de maíz morado que sirvieron con cubos pequeños de manzana en su interior. También fue mi primera vez con esta bebida por lo que sigo sosteniendo lo anterior. El postre fue Leche asada ($20) que estuvo bastante bien también y aunque he comido mejores entiendo que acompaña el nivel del resto de los platos.

Una buena experiencia. Ahora me queda pendiente volver para probar el cebiche.

Te conozco Orozco – Formosa

Escrito el 27 Julio 2014, 01:28pm en Delivery ,Reseñas

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Te conozco Orozco - FormosaPor: Carlos Brúscoli

Este invierno nos encontró paseando por Formosa, aprovechando el receso escolar nos vinimos para los pagos a disfrutar un poco de la familia.
Habiendo dejado los chicos con abuelos y primos (todos bien repartidos) decidimos salir a tomar algo temprano y obviamente picar algo ya que estamos.

Fuimos a Te conozco Orozco, y nos sorprendió gratamente, es chiquito pero un ambiente muy cálido, muy bien arreglado y decorado con vinilos muy cancheros. Música ni fuerte que aturde ni despacio que no se escucha y buena selección (derrapamos en un momento con un Bossa’n Beatles que por suerte cambiaron raudamente ).

Pedimos:
Picada de fiambres (se llamaban primera, segunda, tercera, etc y no recuerdo el nombre), todo cortado en el momento (se nota y aprecia la calidad): salamín tipo fuet, lomito, jamón crudo, queso gruyere y mar del plata. Aceitunas especiadas.
Las picadas vienen en tamaño chico y grande, nosotros pedimos la chica y estuvo perfecto.
Generoso sándwich de pollo en pan árabe tostado levemente, muy bien condimentado el pollo y bien crocante, rúcula, huevo y tomate, con un aderezo en base a queso crema. Además de los que figuran en la carta, podes combinar tus ingredientes y armar el que te guste más.
Fernet con coca: gigante, buena proporción de fernet y bien preparado.
Caipirinha de maracuya, muy fresca y también bien preparada, el maracuya no era de sobre ni de cajita.

En resumen, estuvo muy muy rico, nos atendieron súper bien y no tiene nada que envidiarle a cualquier lugarcito de Palermo de esos que sirven tragos en frasco.

—–

Te conozco Orozco
Precio: $216, buena relación precio/calidad
Ubicación: Eva Perón 810
Tarjetas: Débito y crédito
Abierto: Todos los días

Merienda en La Bonina

Escrito el 20 Julio 2014, 05:23pm en Reseñas

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Merienda en La Bonina

Un sábado que el frío serrano castigaba como pocas veces me encontró llegando a Río Ceballos para celebrar un evento familiar en la casa de té La Bonina.

Merienda en La BoninaDada la importancia del evento, y contrariamente a mi costumbre, hice la reserva con día, hora y cantidad de asistentes. Bueno, pude hacer la reserva recién luego de enviar un mail al que indican en la página que terminó rebotando, contactarlos vía FP de Facebook sin respuesta, llamar sin éxito a un teléfono fijo que también figuraba en la página y luego a un celular que figuraba en Circuito Gastronómico que tampoco me dio respuesta. Fue recién allí cuando, si mal no recuerdo, desde otro teléfono me devolvieron la llamada y tomaron la reserva.

Si bien confieso que llegué con cierto temor por las idas y vueltas a la hora de reservar y porque dado que era un evento familiar no contábamos con margen para el error, al llegar la realidad se encargó calmar los ánimos.

La Bonina nos recibió con una pizarra saludando por el evento. Adentro nuestra mesa esperaba lista con adornos conmemorativos y una persona que nos atendió como pocas veces en mi historia de salir a comer en Córdoba. Al ubicarnos en nuestros lugares, y mientras esperábamos a la segunda parte de la comitiva familiar, nos contó sobre diversos tipos de té mientras ofrecía muestras para poder identificar a los diversos aromas. Todo eso mientras cuidaba hasta el último detalle e incluso ofrecía entretenimiento adicional para la niña de la mesa con el fin de que nos sintiéramos realmente como en casa.

Al completarse la mesa y luego de leer detenidamente la carta, ordenamos. En  mi caso pedí Irish tea, té negro Ceylon (Sri Lanka) y té negro clásico del sur de China con chocolate amargo, cascarilla de cacao de Centroamérica y aroma ahumado a whisky ($19) con un Conjuro de chocolate, pequeño cupcake de brownie de chocolate semi-amargo con dulce de leche, crema y nueces ($35). En realidad lo pedí bajo el nombre de Merienda La Bonina que se compone de té en hebras o café, porción de torta y jugo de naranja por $60.

Merienda en La Bonina

Pasando por alto que el tamaño de mi cupcake no llegaba a ser la mitad del resto de las porciones, la merienda estuvo muy bien en todo sentido. Tanto la calidez del lugar, la excelente (y repito, excelente) atención como pocas veces vi en Córdoba como la calidad de lo que se consumió hizo que la experiencia sea tan buena que no daba ganas de terminar la merienda. Tal es así que nos demoramos tanto que en un momento la gente del lugar se acercó a ofrecer de gentileza algunos té para que degustemos en grupo a modo de gentileza.

Al finalizar la merienda, en la caja dejaron en claro que son parte de la imposible misión de pagar con tarjeta en Córdoba pero por suerte habíamos tomado la precaución de llevar efectivo. De todas formas, esto no opaca la experiencia y sin dudas me parece correcto decir que La Bonina es un lugar por demás recomendado para compartir una merienda en familia.

Risotto de remolacha, queso de cabra y tomillo – María Antonieta Resto

Escrito el 22 Junio 2014, 05:10pm en Reseñas

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Risotto de remolacha y queso de cabra en Maria Antonieta

Continuando con mis visitas fugaces a la ciudad de Mendoza, esta vez me encontré con unas horas libres para poder salir a caminar sin rumbo y de esta manera comenzar a descubrir los secretos de un lugar que me viene gustando mucho a medida que conozco un poco más.

Risotto de remolacha y queso de cabra en Maria AntonietaEsta caminata sin rumbo me depositó frente a un restaurante que, casualmente, el día anterior me habían recomendado, María Antonieta Restoun pequeño bistró cool ubicado en calle Belgrano 1069 propiedad de la Chef Vanina Chimeno, quién fue por muchos años asistente de Francis Mallmann y ahora desanda los caminos de la gastronomía también como cabeza de un emprendimiento.

Si bien mi reloj biológico todavía no indicaba que era horario de cenar, entré para leer la carta y volver luego de darme un baño reparador. Mientras me acomodaba en la barra, quién me abrió la puerta comentó que trabajan con reserva, que no disponían de lugar para pasada las 21:30 hs. pero que la cocina estaba funcionando desde las 20hs porque “aquí vienen muchos extranjeros y ellos cenan temprano“. Me ofreció la carta y mientras comentaba algunos aspectos del restaurante explicó que faltaba unos noventa minutos para la primera reserva, por lo que si yo quería podían ofrecer el servicio pese a  no haber reservado previamente. A su espalda, la cocina a la vista inclinaba la cancha dejándome casi sin opciones. Sucumbí a la tentación, tomé asiento y me quedé a cenar.

La carta es escueta pero muy bien pensada, nada de cosas rebuscadas, ni productos de esos que se venden solo por su nombre pese a que en nuestras tierra no son de la mejor calidad. Cuenta con ossobuco, polenta, queso de cabra y productos sencillos pero de calidad a los que el valor le agrega la técnica del chef, como nos gusta en los cuarteles de Mis Fotosecuencias.

Risotto de remolacha y queso de cabra en Maria Antonieta

Mi elección de esta vez en María Antonieta Resto fue Risotto de remolacha, queso de cabra gratinado y tomillo ($118), que lo sirven en el cacharro de metal en el que se cocina, directo de la hornalla a la mesa, y una copa de vino Doña Paula($27). El risotto estuvo muy bien en términos de sabores y textura pero el aspecto no fue para nada amigable, al punto de que al subir una foto a mi cuenta de Instagram llegaron a describirlo como “vómito de borracho“… y si, no puedo negar que algo de razón tiene.

Insisto que el risotto estuvo muy bien pero que visualmente no invita a ser probado. También insisto en que se nota que está pensado como un bistró cool por lo que no creo que estos detalles sean casuales sino más bien cuidadosamente determinados así. De todas formas, si nos dejáramos guiar por sabores y otros aspectos que completan la experiencia gastronómica,como que aceptan tarjetas, tienen un trato amable como jamás encontraríamos en un restaurante de Córdoba, mantienen un nivel de servicio que en todo momento me hizo sentir “cuidado“, entre otros, me animo a decirles que María Antonieta Resto es un lugar para recomendar sin temor a equivocarme y al cual pienso volver a visitar en algún otro viaje a Mendoza.