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Que comer en Florianópolis – Brasil

Breve repaso acerca de que se puede comer en Florianópolis.

Floripa es un centro turístico muy visitado por argentinos cada verano. Decenas de miles de turistas llegan en auto, colectivos y avión a la isla a pasar unos días de descanso.

Este año por primera vez me tocó ser uno de esos tantos argentinos que descansan en las playas de sur de Brasil. Puntualmente hice base en Campeche al sur de la isla y luego me moví de norte a sur en mi auto.
Al averiguar sobre el lugar recibí mucho comentarios acerca de que la gastronomía en Brasil no es buena o no hay mucho para comer y otros comentarios de esa índole. Cosa que antes de seguir y explicar en detalle quiero dejar bien en claro que opino que no es así. Comer en Florianópolis fue realmente un disfrute.

Brasil es un país inmensamente rico en propuestas, en materias primas y en sabores. Es por eso que me decidí a hacer un repaso de alguno de los platos o bocadillos que pude comer en Florianópolis.

Mi estadía fue durante la segunda quincena de enero por lo que los precios corresponden a esos días y están expresados en moneda local por la volatilidad de nuestra moneda.

Que comer en Florianópolis

Pao de queijo

Este pancito es un clásico, podemos asimilarlo a la chipa aunque no estoy seguro de que sean exactamente lo mismo. Lo compré en panaderías y en la playa.

El precio en la panadería es el de la foto y en la playa se vendía a 5 unidades por 10 reales.

Bolo de tapioca cremosa

Este bolo de tapioca se consigue en supermercados y panaderías. También los hay de coco, naranja y otros sabores. Es como un bizcochuelo pero hecho con un ingrediente autóctono y muy usado en la isla.

Está buena para reemplazar las tipicas galletitas en los desayunos. Como generalmente que viajo no me hospedo en hotel sino que alquilo departamentos en Airbnb es bueno tener estos bocadillos siempre a mano.

El precio en supermercado era inferior a los 5 reales. (Aunque a decir verdad dependía del peso)

Brigadeiros

Los brigaderios son unos bocadillos similares a los bombones. Son típicos de la gastronomía brasilera y los sirven en todas las casas y comercios, son muy fáciles de conseguir.

Los probé en Amoriko Brigadeiros Finos en el sur de la isla. Amoriko es una tienda que elabora brigadeiros gourmet.

El precio de cada uno era de 4,5 reales pero seguro se consiguen más baratos.

Pastel de camarao

El pastel de camarón es muy similar a una empanada pero de un tamaño quizás hasta tres veces una empanada argentina.

Al de la foto lo compré en Pequeño Príncipe en el ingreso a la playa principal de Campeche. También lo comí en otros lugares.

El precio en la playa de Campeche era de 15 reales cada uno. (Insisto que en tamaño equivale a tres empanadas argentinas)

Caldo de Cana

El caldo de cana no es más que un jugo exprimido de caña de azúcar. Lo venden en todos lados y lo exprimen con esta maquinita.

En algunos lugares lo saborizan agregando jengibre y otras cosas.

La señora que nos vendió recomendó tomarlo rápido para que no pierda las propiedades del brebaje.

Es refrescante y se vende a un precio de entre 4 y 5 reales.

Milho verde cozido

Milho verde no es otra cosa que el típico choclo hervido servido en la misma chala con un poco de manteca y sal. Una delicia sencilla de preparar y de comer.

Precio: 8 reales en la playa. (Comprando 2 o 3 difería el precio)

Farofa

La farofa es harina de mandioca tostada que se sirve en Brasil como guarnición. Esta vez la comí con bacon crocante en una casa de comida por kilo.

El precio era de algo así como 50 reales por kilo pero podía agregar pollo, arroz y muchas otras cosas más. Mi plato costó 18 reales aproximadamente.

Bolinho de siri

Los bolinhos son algo similar a una albóngida de cangrejo realmente exquisitas.

Las comí en el restaurante Ostradamus en la ruta gastronómica de Ribeirao Da Ilha al sur de Florianópolis.

Los bolinhos son muy ricos. El restaurante bueno pero un tanto desmedido con los precios para mi gusto. En el futuro creo que hablaré solo del restaurante por lo que no me quiero explayar ahora.

Precio en Ostradamus: 46 reales la porción (10 unidades).

Churros en la playa

No hace falta tanto preámbulo para un churro. Solo aclaro que lo comí en la Playa Joaquina y que se puede elegir el relleno entre chocolate y dulce de leche separados o combinados.

Precio: 2 x 10 reales. (También había de Nutella pero no recuerdo el precio)

Queijo Coalho

El típico queso de playa en Brasil. Se puede saborizar con orégano o simplemente solo.

Mi sugerencia que no compren uno solo, compren dos, tres o mil. No se puede parar de comer. 😉

Precio: 7 reales cada uno. (Comprando varios se puede pelear un poco el precio)

Dadinho de tapioca con quijo coalho

Lo comí en un restaurante de cocina con mandioca y son bastante parecidos a las chipas que estoy acostumbrado a comer.

El restaurante es Oka de Maní – Mandiocaría y todo lo que elaboran está hecho a base de mandioca y libre de TACC. Está ubicado en Rodovia Dr. Antônio Luiz Moura Gonzaga, 4078 – Rio Tavares, Florianópolis.

Precio: 17,90 reales.

Jugo de abacaxí

Recomiendo el jugo de ananá pero en realidad recomiendo todas las frutas y todos los jugos. Brasil tiene una variedad y calidad de frutas increíbles por lo que no puede desaprovechar la oportunidad de comer en Florianópolis la mayor cantidad posible.

Esté jugo es también de Oka de Maní y el precio no lo recuerdo.

Ostras, ostras y más ostras

La isla de Florianópolis produce el 90% de los moluscos bivalvo de Brasil. Si uno visita la ruta gastronómica de Ribeirao da Ilha se puede ver los lugares donde las producen desde la ruta.

Tip para quienes vayan al lugar donde producen el 90% de las ostras de un país con 200 millones de habitantes: coman ostras.

La ostra es un producto noble y siendo tan fresca como en este lugar hay que aprovechar.

Comí las ostras vivas en Do Mar Fish and Grill dentro del patio de comidas Patio Milano en Av. Mauro Ramos, 1512 en Florianópolis.

Precio: 18 reales. También las vi en Ostradamus donde por lo desmedido de los precios costaba casi tres veces más.

Quizás Brasil no tenga los mismos asados de costilla y vacío que tenemos en Argentina pero si van a Florianópolis de hambre no se van a morir…   😉

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