Gastronomía en cuarentena eternaLa llegada del COVID-19 marcó un punto de inflexión en nuestras vidas. Al momento no permite divisar con claridad para donde va a cambiar la curva de nuestras vidas pero lo cierto es que tal como la conocíamos ya no lo será más.

Este nuevo escenario nos está obligando a adaptarnos, a aprender y a reaprender algunas cuestiones que creíamos conocer e incluso dominar. Nos cambió abruptamente los hábitos de consumo y hasta convirtió en obsoletos muchos de los trabajos que conocíamos.

La industria de la restauración es sin dudas una industria que resultará muy golpeada pero con un futuro prometedor. Como toda promesa ese futuro es incierto y hay que construirlo desde hoy mismo.

Hoy más que nunca la industria de la restauración debe reconvertirse pero no lo digo desde la mirada del marketing y las cuestiones re cool. Debe reconvertirse asumiendo que la realidad que conocíamos no existe más y no va a volver.

¿Es el fin del mundo? NO.

¿La gente va a seguir comiendo? SI.

Con entender eso estamos un paso adelante y podemos comenzar a proyectar en base a lo poco que conocemos de esta nueva vida normal con la certeza de que la gastronomía en cuarentena no se detiene.

Entonces , ¿cómo seguir vendiendo en esta nueva normalidad?

Lo primero son las normas de seguridad e higiene. Es importante entender que donde se detecta un infectado se para la operación y esto puede afectar al local donde trabaje el infectado y a los lindantes e incluso proveedores o clientes.

Luego hay que tomar conciencia de que la venta en salón dejó de existir. Indistintamente de las plazas donde comienzan a permitir la apertura de salones, el flujo de personas y las distancias mínimas para poder abrir harán que la venta en salón no sea rentable. La salida es el delivery complementado con take away.

Aquí hay dos nuevos entuertos: la toma de pedido y las formas de pago.

Para la toma de pedido lo más usual son las aplicaciones como Rappi y Pedidos Ya que para dar un primer paso son útiles dado el flujo de usuarios que tienen. Pero las comisiones son un tanto onerosas y hacen que en el corto plazo haya que pensar en la venta directa. Por mi parte en lo que va de la pandemia compré dumplings cerrando la operación de forma directa por mensaje privado de Instagram. Para mi es lo mismo y al restaurante le queda el 100% de lo abonado. Win-Win.

La forma de pago es otro punto a mirar con detenimiento ya que entran a jugar variables como comisiones y hasta el propio virus que podría estar en cada billete. La mejor según mi punto de vista es la transferencia bancaria. De esta forma y sin intermediarios el cliente envía dinero directamente donde tiene que ir, al bolsillo del restaurante. Para hacer más amigable el proceso de pago vía transferencia lo recomendado es hacerlo vía «Alias CBU».

¿Qué es el «Alias CBU»?

El alias CBU es una alternativa al CBU numérico de 22 dígitos. Una forma amigable de informar la cuenta donde debe transferirse el dinero.

Por defecto el alias viene formado por tres palabras aleatorias separadas por un punto. Este alias puede modificarse a una combinación alfanumérica de entre 6 y 22 dígitos que bien puede ser el nombre del comercio y/o la dirección para hacer la transacción aún más amigable el para el cliente.

Gastronomía en cuarentena eterna

Por más que la cuarentena nos obligue a reconfigurar algunos hábitos de consumo, hay otros que no van a cambiar. Y por suerte quienes nos brindaban experiencias de calidad van a estar allí para seguir haciéndolo. Como sea que deba hacerse en el futuro.

Cócteles a domicilio

No hay nada como tomar un cóctel acodado en la barra del bar pero «si Mahoma no va a la montaña…».

Los bares de cócteles están enviando sus brebajes a domicilio para que todos podamos disfrutar por ejemplo de un Negroni del bar Apartamento de manera sencilla y en casa.

Cocina gourmet envasada al vacío

Los restaurantes gourmet están vendiendo menú con las porciones envasadas al vacío para terminar en el hogar. En algunos casos es necesario realizar algunas cocciones con bajo nivel de complejidad y en otros directamente calentar y emplatar.

Adaptar horarios y recrear experiencias

Esta nueva normalidad nos modificó también los horarios. En ese sentido las salidas a comer ya no son desde y hasta tal horario sino que ya no son salidas y los horarios son cuando uno puede o las nuevas actividades lo permiten. Quienes estén en gastronomía en cuarentena tendrán que estar atentos a esto.

Recrear experiencias: Niño Gordo es un restaurante de cocina asiática en Buenos Aires. Entre otras particularidades está totalmente ambientado de color rojo. En sus deliverys de esta nueva normalidad envía un foco rojo además del pedido para recrear la experiencia de su restaurante también en la casa de los clientes.

Propuestas de valor desde el restaurante a la casa

El restaurante Sibaris lleva la experiencia un poco más allá con una propuesta de valor. Replica las tradicionales cata que realiza en el salón pero en modo cuarentena.

El plan consiste en enviar la comida para calentar y emplatar en casa acompañada de medidas de vino para maridar los platos. Además realiza una cata guiada con el sommelier Roberto Colmenarejo a través de redes sociales que termina de redondear la experiencia.

 

La gastronomía en cuarentena seguirá siendo el mejor pasatiempo que tenemos algunos y una fuente de trabajo para otros. Solo es cuestión de ejercitar la creatividad, agregar la impronta que cada uno tenga para ofrecer y hacerlo rápido porque esta nueva normalidad ya se instaló y viene para largo.