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El Celta, mariscos

Muchas fueron las recomendaciones que recibí de los mariscos que sirven en El Celta. Muchas recomendaciones pero poco tiempo, dinero o vaya uno a saber que…  hasta que finalmente pude ir a conocerlo. El momento llegó un mediodía de diciembre con casi 40º y, si bien no era la temperatura ideal, no podía dejar pasar la oportunidad.

El restaurante El Celta funciona en la planta baja del Hotel Castelar, en la calle Jerónimo Luis de Cabrera 296 frente a la estación de ferrocarril de barrio Alta Córdoba, y es claramente uno de los referentes cuando de pescados y mariscos se habla en esta ciudad.

Ya apostados en el lugar, con tres acompañantes que se preciaban de buen comer, ordenamos Cazuela de mariscos y Paella para compartir, vino blanco y varias botellas de agua.

Minutos después de ordenar, recibíamos sonriente al mozo que nos servía la cazuela para dos con queso gratinado, de la que comeríamos cuatro, repetiríamos y aún no la terminaríamos.

Siguiendo con las charlas de mesa y habiendo repetido el primer plato, listos para dar por terminado el almuerzo vemos llegar nuevamente al mozo con la segunda parte… Paella.

Esta segunda etapa fue una clara materialización de la gula ya que, como lo dije en Twitter, al repetir la cazuela todos quedamos satisfechos pero entre suspiros y tragos de agua, intentamos hacer frente al desafío.

Allí quedamos los cuatro hombres, armados con tenedores y chuchillos, declarándonos en franca derrota ante una paella que parecía imbatible y que no dejó lugar para el postre.

Pagamos un total de $320 y nos retiramos, jurando volver a vengar nuestra derrota.

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