Han pasado algunos años ya desde que abandoné las visitas frecuentes a claustros académicos y, por suerte, ayer pude volver a uno aunque en esta ocasión la temática poco tiene que ver con la que me movilizaba por aquellos años. Es cierto pero el gustito de aprender sigue estando ahí, latente.
La clase se dictó en el edifició de La Rioja por el profe ¿ José Gómez?. Un santiagüeño apasionado por el cacao y sus derivado que valiendosé de humoradas y chascarrillos trató de llegar hasta los asistentes que lo mirabamos con atención. La clase incluyó degustaciones y una fugaz participación de los alumnos.
Para más info recomiendo leer la reseña de Ceci en Córdoba en Sabores y tres post de este blog referidos al tema: