engordan los cordobeses

Nuestro país, Argentina, y sin intensión de entrar en el terreno de la política, llegó al pico más alto de la crisis de los últimos años en diciembre de 2001. Todos los indicadores arrojaban cifras alarmantes que se traducían en millones de personas viviendo a la intemperie y comiendo de la basura por necesidad. Nada tenían que ver con la iniciativa freegans sino que era su única vía de subsistencia.

A partir de allí, momentos inciertos y el lento camino a la recuperación. Dispar, poco equitativa, parcial o como la quieran llamar pero al día de hoy, y ahora centrándome en Córdoba, las cosas estan un poco mejor que en ese momento. Siempre hablando de indicadores y sin ánimo de llevar la discusión para el lado de los colores políticos, de turno o no.

Diez años después más gente come, menos lo hacen de la basura. Más gente lo hace eligiendo, dentro de sus posibilidades pero eligiendo al fin… y, lejos de la eterna felicidad, un nuevo flagelo está entre nosotros: la obesidad.

Una nota muy interesante de La Voz dice que:

Más de la mitad de los mayores de 18 años tiene kilos de más. Son 107.000 personas más que hace cinco años.

Las causas sería en principio:

  • Sedentarismo. Lógico y casi esperable.
  • Menor consumo de frutas y verduras por día. Cayó entre 1% y 3% en 5 años.
  • Nivel educativo. Y esta es la más curiosa al menos a mi entender.

Para explicar el punto tres, transcribo textual un pedazo de la nota de La Voz:

También se observa que en la obesidad no sólo es más alta en los sectores más bajos sino que es allí donde más trepó. En relación al nivel educativo, se observó mayor prevalencia de exceso de peso a menor nivel educativo. “Argentina estuvo en una etapa de pobreza y mal nutrición después de la crisis de 2001. Al mejorar la capacidad adquisitiva, aumentó el consumo de alimentos ricos en hidratos de carbono. Y el resultado de eso es talla baja con obesidad”, explica Raquel Furnes, a cargo de la cátedra de Fisiopatología y Dietoterapia del Niño de la Escuela de Nutrición (UNC).

Supongo que este dato podría extrapolarse al resto del país pero no cuento datos que lo sostengan.

Que loco, no? Otro problema de nuestra sociedad que, aparentemente, tendría solución en un mismo punto de partida: la educación.

Ahora bien y sin ánimo de embarrar la cancha no puedo evitar traer a colación el Mapa salarial de las Paritarias realizado por Fortuna donde, casualmente, el sector menos favorecido es, agaaaain, el de la educación.

Loco, no?